viernes, 27 de julio de 2018

Tres para Juarroz (III)



III

/Entre pedazos de palabras y caricias en ruinas,
encontré algunas formas que volvían de la muerte/
Roberto Juarroz




Hay que desandar lo vivido para encontrar lo que vendrá
como una cascada que se mira desde abajo
la corriente trae pedazos de mis otros tantos
hay que navegar en ellos para volver
hay piedras que flotan
canciones que silencian el regreso
siempre hay un tono posible mientras marchemos
el sentido deviene en la caída hacia ese nacimiento o nada que hay detrás.



Tres para Juarroz (II)


II


/busca una forma higiénica de morirse,
mientras da saltitos variables por las calles/
Roberto Juarroz


El hombre también transita la vida como en un jardín
no flor quieta más bien mantis religiosa 
Tata dios, como se dice acá.

Se atraganta con belleza
deliberadamente destroza estrellas
tallos verdes
vainas de algarroba.

Manos ganchudas de equivocarse
devora sueños
palabras vanas y de las otras
en ese deglutir se olvida de la muerte.

Se pierde como bicho en su propia casa
y da vueltas con su antena alucinada.




Tres para Juarroz (I)


I


El último paso, la perfección del diálogo,
consiste en convertirse uno mismo en ausencia.
Roberto Juarroz


No es un ángel caído y misterioso la palabra
hay que internarse en la oscuridad paso tras paso
como buscando su claridad
comprender al monte en su integridad de poema.

No es un árbol que el viento ha volteado
en el vacío del pensamiento de un dios
en una meditación de la naturaleza
ni es una madera inerme y silenciosa
es por el contrario es un catálogo sagrado
que nos enseña un camino a la perfección
como una verdad que no quiere suceder en el río del olvido.

Es un canto la palabra por donde andar gritando que existimos.